Apoyo en una escuela infantil – Voluntariado Kenia

Un día cualquiera en Lamu, no es un día cualquiera…

Siete de la mañana, suena el despertador, ya es hora de comenzar el día. Galletas y café, ropa cómoda, protección solar y rumbo a la shamba. La casa en la que me alojo está en Lamu Town y el proyecto está a unos veinte minutos a pie por caminos de arena. La ida no está mal porque aunque el calor aprieta no es tanto como a la vuelta, que cruzar El Sahara, una zona preciosa pero en la que no hay ni una sola sombra, tiene su mérito 😛

Profesora_Escuela_Afrikable

Joyce con su pequeña Keisha

 

Dirección a la shamba lo mejor es ir encontrándose a los pequeños por el camino. Muchas caritas de sueño pero siempre con una sonrisa. La escuela comienza sobre las nueve, digo sobre las nueve porque hay un horario aproximado pero realmente quien marca la hora de entrada, salida y el recreo son las profesoras, Joyce y Grace.

Hay dos clases divididas según las edades de los niños, Joyce imparte clase a los más pequeños y Grace a los que el próximo año irán a la escuela primaria. Yo estaba con los pequeños, unas máquinas de romper puntas a los lápices ¡Ampollas en los dedos de tanto sacapuntas! 😛 Las clases se imparten en inglés y swahili, se suelen utilizar canciones que los pequeños se saben al dedillo, láminas que cuelgan de la pared y mucho tena, tena… Que es nuestro ¡repetimos!

¿En qué consiste el apoyo en la escuela infantil?

Escuela_Afrikable_Voluntariado_Kenia

Corrigiendo, mzuri!!

Pues en organizar y repartir el material diariamente, una vez que Joyce les entrega los cuadernos con los deberes ayudar a aquellos que les cuesta más trabajo y cuando acaban corregir los ejercicios junto a la profe. Siempre me gusta quedarme con una imagen especial y en este caso es con la cara de Salim cuando tras guiarle el camino vio el avance en sus deberes y se dio cuenta de lo que es capaz. Durante mi primera semana en Lamu escribí un post para el blog de Afrikable en el que cuento más cositas de mis primeros días en la isla y de las ganas de aprender de este campeón, Salim.

En la hora del recreo he tenido de todo. Un día déjate hacer trenzas, otro día tiros a portería, el siguiente círculo, canción, corre… Pues eso, pilas bien cargadas porque hace falta energía y los jueves un recreo muy fresquito en Coconut Beach ¡A la playa!

 

También he participado en los talleres con las mujeres impartiendo clases de inglés, te lo cuento en el siguiente post y mientras en un intento por aprender los animales vamos a dar un salto a Lamu con sus voces y sus risas. Badaae!!

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